📜 De aldea pesquera principesca a balneario báltico
La primera mención escrita de Jarosławiec procede del año 1459 — la aldea se encontraba entonces bajo el dominio de los duques de Pomerania y vivía de la pesca en el Báltico. Durante los siglos siguientes el asentamiento permaneció como una pequeña comunidad pesquera autosuficiente, cuyo ritmo de vida era marcado por las salidas estacionales al mar, las tormentas y el ahumado de pescado para la venta.
En el siglo XIX, con el desarrollo de la navegación y la necesidad de asegurar el peligroso tramo de costa, se erigió aquí un faro — fue puesto en servicio en 1838. Se convirtió inmediatamente en el símbolo del pueblo y sigue sirviendo a los marineros hasta hoy. Tras la Segunda Guerra Mundial Jarosławiec regresó a las fronteras de Polonia, y a partir de los años 60 y 70 del siglo XX cambió de cara: en lugar de las cabañas de pescadores surgieron pensiones, casas de vacaciones y los primeros centros, y la playa de arena, los bosques y la cercanía del Báltico atraían a familia tras familia.